Todos los que estamos preparando una oposición, en mayor o menor medida, siempre estamos buscando fórmulas que nos faciliten todo lo que es el proceso de estudio y memorización. Con tantas leyes y artículos, a menudo adoptar el enfoque clásico de simplemente coger las hojas y ponerse a estudiar, no es lo más recomendable ni efectivo.
Creo que no me equivoco demasiado si afirmo que el subrayado es el método de estudio favorito entre los estudiantes no solo de las oposiciones, sino que probablemente también de cualquier ámbito educativo. Es accesible y satisfactorio, ya que no hay nada mejor que usar tus colores favoritos para ayudarte a recordar los puntos más importantes.
Sin embargo, no saber como subrayar tus apuntes puede convertir a esta herramienta tan útil en una mera distracción.
Para evitar que llenes sin sentido tus apuntes de colores, he creado esta simple guía que te permitirá sacar el máximo partido posible a esta increíble técnica de estudio. Una vez tengas claros unos pequeños detalles, subrayar tus apuntes será coser y cantar. ¡Vamos a ello!

Cuatro consejos para subrayar tus apuntes de las oposiciones
Antes de comenzar, me gustaría puntualizar que no existe ninguna forma predefinida de conocer qué partes de un texto son más importantes. Esto es algo bastante más subjetivo, y que depende del criterio de cada uno de nosotros.
Lo que sí puedes hacer es establecer una serie de pautas para subrayar tus apuntes, de tal modo que distinguir aquello que es más relevante resulte un poco más sencillo. Eso es precisamente lo que voy a abordar a continuación.
Lee todo el texto antes de subrayar tus apuntes
Uno de los mayores errores que solemos cometer cuando nos disponemos a subrayar es olvidarnos del texto, saltando directamente a la parte del subrayado. Esta manía es una de las principales razones por la que numerosos expertos consideran el subrayado como una mala técnica de estudio. Como no es necesario pensar demasiado para sacar el subrayador y comenzar a resaltar los apuntes, el cerebro está mucho más pendiente de buscar texto clave, pasando el contenido global a un segundo plano.
Algunos estudiantes no están al tanto de que la práctica de subrayar palabras y frases en libros de texto, es generalmente una estrategia de aprendizaje inefectiva, pues es una actividad relativamente pasiva que involucra muy poco pensamiento
Myron H. Dembo, Motivation and Learning Strategies for College Success.
Hasta que no hayas realizado una lectura completa de todo el texto, es imposible que tengas una idea clara de lo que es realmente importante. Si te saltas esta parte, probablemente se acaben dando dos escenarios:
Es muy posible que empieces a subrayar tus apuntes sin control, destacando cualquier cosa que parezca interesante. Al final acabarás como más texto subrayado que escrito.
Probablemente acabes resaltando secciones de escasa relevancia. Esto te puede llevar a confusión cuando vuelvas a revisar tus apuntes.
Conclusión: lee todo el texto al menos una vez, piensa tranquilamente qué partes son más importantes y cuáles puedes obviar totalmente (puede ser interesante realizar una segunda lectura para afianzar las ideas). Finalmente, coge tu subrayador y destaca lo más relevante.
Cuando sabes perfectamente lo que estás buscando, tendrás más claro lo que es importante.
Define una estrategia de subrayado
Hay muchos tipos de información a los que merece la pena prestar atención, por lo que si solamente empleamos un subrayador de color amarillo quizás estemos algo limitados. Esto no quiere decir que resaltar el texto con un color esté mal. A decir verdad, si estamos destacando exclusivamente conceptos esenciales quizás sea la mejor opción.
Sin embargo, en las oposiciones lo más común es que queramos subrayar diferentes elementos (encabezados, secciones de texto, o enumeraciones), por lo que subrayar tus apuntes con un solo color puede resultar bastante confuso.
Cuando vayas a subrayar tus apuntes de las oposiciones, es importante que establezcas un código de colores. Este ha de ser lo más claro posible, ya que no te puedes permitir el lujo de pasarte minutos tratando de descifrar que significa cada tonalidad.
Un buen código de colores para subrayar tus apuntes ha de cumplir con las siguientes pautas:
Utiliza entre tres y cinco subrayadores. No tiene ningún sentido emplear, por ejemplo, diez colores distintos, ya que puede resultar algo abrumador.
Escoge tonalidades legibles. Un texto negro resaltado con un azul oscuro no es fácil de leer. La clave es subrayar de forma que se pueda entender todo sin hacer demasiados esfuerzos. Los colores pastel son una de las mejores opciones.
Selecciona colores diferentes. Evidentemente, no tiene lógica escoger dos verdes para destacar conceptos diferentes, aunque uno sea claro y otro oscuro. Los colores tienen que ser distintos.
Para que te hagas una idea, este sería un excelente código de colores que cumpliría con estas tres premisas:

Una vez tienes a mano todos los subrayadores que vas a necesitar, el último paso es asociar colores a cada aspecto importante. A decir verdad no hay una regla escrita que indique como hay que hacerlo, por lo que todo queda en manos de tus preferencias personales. Hay opositores que utilizan el amarillo para destacar los artículos de las leyes, otros el morado para los títulos, en definitiva, hay innumerables posibilidades. La clave es tener claro el sistema de subrayado que vas a usar en tus apuntes, y por su puesto, mantenerlo sin cambios.
Subraya tus apuntes con moderación
El objetivo de subrayar tus apuntes de las oposiciones no es tener un texto bonito lleno de color, sino destacar esos aspectos clave que te ayuden a estudiar y repasar. En una oposición la mayoría del temario no se puede resumir, es decir, no es recomendable saltarnos, por ejemplo, un artículo porque desde nuestro punto de vista no sea importante.
Para nosotros el subrayado tiene un enfoque más de ayuda a la memorización y al repaso, de tal modo que no tiene lógica alguna subrayar todo el texto, a pesar de que evidentemente no hay nada que podamos descartar. Si todas las palabras están resaltadas, no vamos a poder distinguir aquello que es más relevante.
Para intentar evitar esto, es recomendable ponernos algunas restricciones, como por ejemplo un límite de frases subrayadas por artículo. Imponer estas reglas hace que subrayar tus apuntes sea bastante más efectivo, ya que te tienes que esforzar en priorizar la información
Recuerda probar que el subrayado sea coherente
Si has leído el texto, has identificado perfectamente los puntos más relevantes, y has seguido tu código de colores, seguramente ya le hayas sacado el máximo partido posible al proceso de subrayado. Sin embargo, hay una última cosa que tienes que verificar: si coges todo lo resaltado, ¿hay coherencia, o parece una sopa de letras?
Cuando utilicemos nuestros apuntes subrayados para repasar o estudiar, no queremos encontrarnos con ideas inconexas que entorpezcan nuestro avance. Queremos que todo fluya sin obstáculos. Antes de dar por concluido el proceso, tienes que analizar si lo que has resaltado tiene sentido o te genera algo de confusión.