El examen de una oposición es probablemente el momento culmen para cualquier opositor, ya que es la fecha que marca el final de un largo camino, y el comienzo de otro increíblemente apasionante. Es por esto por lo que es muy común que esta prueba final se perciba como una especie de todo o nada, donde el miedo al fracaso lleva a nuestro cuerpo a un estado de tensión que en ciertos momentos se hace insostenible.
Estar ligeramente nervioso antes del examen es totalmente normal, e incluso podríamos decir que es hasta recomendable para que el cuerpo esté en alerta y tengamos una buena concentración. Sin embargo, sobre todo en los momentos previos a recibir el test, en algunos de nosotros el nerviosismo adquiere niveles extremadamente elevados, generándonos cierta ansiedad, y una sensación de duda que a menudo quiebra la confianza en nosotros mismos. Esto tiene un impacto directo sobre nuestro rendimiento, y en el examen de una oposición, con tanto en juego, las consecuencias puedes ser fatales.
Por suerte, para todo hay un remedio. En este post encontrarás seis consejos básicos que te permitirán enfrentarte al examen de una oposición en las mejores condiciones posibles. ¡Vamos a ello!

Seis consejos para enfrentarte al examen de una oposición
Lo primero que quiero puntualizar es que no existen formas mágicas de aprobar el examen de una oposición. Si no has estudiado lo suficiente o no has estudiado bien (échale un vistazo al post en el que hablo de cómo estudiar una oposición), evidentemente poco vas a poder hacer.
No obstante, aunque parezca algo inverosímil, sí puedes llegar a incrementar las posibilidades de aprobar realizando algunos ajustes en tu rutina previa al examen. Eso es precisamente lo que te voy a detallar a continuación.
Alineación del horario de estudio con el del examen de una oposición
Este es un factor al que muy pocos opositores solemos prestar atención, pero que es sin lugar a dudas uno de los más importantes de cara a maximizar el rendimiento en el examen de una oposición. Si tu rutina de estudio está frecuentemente alineada con la hora a la que se realizan los tests, al llegar al examen tu cerebro ya estará acostumbrado a que en ese intervalo de tiempo los niveles de concentración tienen que ser elevados, por lo que tu rendimiento se verá potenciado por defecto.
Si, por el contrario, a esas horas sueles estar durmiendo, o haciendo actividades no relacionadas con el estudio, tu cuerpo estará en un estado menos activo, por lo que será algo más complicado llegar a ese pico de eficiencia.
Conoce el sitio donde vas a realizar el examen
Al igual que los pilotos de Fórmula 1 realizan paseos por las pistas para ver el estado del asfalto y saber a lo que se van a enfrentar en cada Gran Premio, un opositor debe conocer el lugar en el que va a realizar el examen de una oposición.
Aunque creas que esto es algo totalmente intrascendente, lo cierto es que al ser humano lo desconocido le genera dudas, y eso se traduce en más nerviosismo y tensión. Por ello, es interesante que unos días antes visites el punto en el que se efectuará el examen, dando un paseo por las instalaciones para que todo te sea lo más familiar posible.
Siéntete satisfecho con todo lo que has estudiado
Hay una cosa que nunca puedes hacer a la hora de abordar el examen de una oposición, y es dudar del trabajo que has realizado. Evidentemente, nunca vas a poder estar preparado para cualquier pregunta, y tampoco es el objetivo, porque sino nunca te podrías presentar a una prueba. Si nosotros mismos cuestionamos nuestra preparación, cuando nos pongamos delante de ese test, haciendo un símil futbolístico, no estamos empezando el partido con empate a cero, sino que ya estamos perdiendo y tenemos que remontar.
Nuestra mente es malintencionada, y a menudo desliza en nuestra cabeza pensamientos negativos. Si les hacemos caso, llegarán las dudas y los nervios, y como ya he comentado, en el examen de una oposición esto es el principio del final. Por lo tanto, ten la cabeza bien alta, y siéntete orgulloso del trabajo que has realizado.
Prepárate para el examen con antelación
El día antes del examen ten preparado todo lo que vas a necesitar para que no te falte nada. Lo ideal es que lleves apuntes de aquellas partes que tengas algo más flojas, para repasarlas los minutos previos. Para ello te recomiendo especialmente utilizar nuestras Opoleyes por su estética y organización.
Asegúrate también de tener suficientes bolígrafos azules de recambio, de llevar lápiz, goma, y tajalápiz, y de la calculadora si tu oposición así lo requiere.
Por último, ten clara la estrategia que vas a seguir para completar el examen. Lo mejor es que hagas una primera pasada en la que respondas solamente a aquello en lo que estés 100% seguro, dejando totalmente al margen las preguntas que te susciten más dudas. Una vez hayas cubierto todo lo que tienes claro, haz una segunda pasada en la que te centres en las secciones que has dejado sin responder.
La importancia del descanso la noche antes del examen de una oposición
Si llegas al examen tras dormir escasas horas la noche anterior, tu cuerpo estará lejos de poder ofrecerte su 100%. Aunque sé que esto es realmente complicado, ya que nada más tumbarnos en la cama nuestra mente suele estar más activa que nunca pensando en lo importante que es el día de mañana, es fundamental que descanses.
Intenta no estudiar ni repasar la tarde anterior, tómate unas horas libres para desconectar haciendo deporte, paseando, o quedando con amigos. Haz una cena ligera, toma alguna infusión relajante antes de dormir, y acuéstate pronto.
Cree en ti
Un opositor sabe perfectamente lo que significan las palabras sacrificio y constancia. El examen de una oposición es el momento que todos estamos esperando, así que deja de pensar en qué puede ir mal y céntrate en qué es lo que vas a conseguir. No está de más que recuerdes las razones por las que estás opositando.
El camino hacia el éxito es duro y a menudo solitario. Solo unos cuantos se atreven a tomarlo. Yo creo en ti, ¿y tú?